domingo, 10 de octubre de 2010

Buenas acciones

Niño del Centro Especial en Galápagos.

Desde Las Encantadas
Paula Tagle
nalutagle@eluniverso.com
Florecer por ti
“Los pequeños (con síndrome de Down) reciben atención en un centro de buceo que de vez en cuando se improvisa para el servicio. Hay dos terapistas, pero no se abastecen. Entonces la necesidad existe...”.
Estoy cada vez más convencida de que son los individuos los que hacen la diferencia, gente con un sueño, con la tenacidad y paciencia para perseguirlo y con la pasión suficiente para contagiar a otros. Así es como ocurren los grandes cambios, los megaproyectos.

En el Hernán Café de los encuentros alegres en Puerto Ayora, me topo con dos amigos guías de Galápagos, Mario Domínguez y Fabián Ramírez. Ambos me transmiten su deseo: construir un centro de terapia para niños especiales.

El terreno ya existe; el alcalde de Puerto Ayora, Leopoldo Bucheli, ha donado tierras del Municipio para su construcción. Ramírez me cuenta que no hubo que pedírselo dos veces, con entusiasmo Polo se adhirió a la idea. Pero hay un plazo, el centro debe construirse en dos años, de lo contrario retorna al gobierno municipal. El reloj está corriendo.

Ocho madres, una de ellas la esposa de Fabián Ramírez, conformaron hace dos años una organización que escogió el nombre de Florecer por Ti. Son padres de niños con capacidades especiales, síndrome de Down, desórdenes de lenguaje, etcétera, que lastimosamente no cuentan con las atenciones necesarias para su desarrollo. No se conocen números oficiales en la isla Santa Cruz, se habla de 50, pero se estima que existen muchísimos más.

Los pequeños reciben atención en un centro de buceo que de vez en cuando se improvisa para el servicio. Hay dos terapistas, pero no se abastecen. Entonces la necesidad existe, la agrupación que boga por el centro ya está conformada, falta solamente que todos pongamos nuestro granito de arena.

Una mujer originaria de los Estados Unidos se ha unido a la causa, Treecy Meier. Su espíritu fue cautivado por las islas años atrás. Y cada vez que puede vuela a Galápagos a disfrutar de su paz y su encantamiento. Pero hace rato Treecy estaba buscando cómo retribuir al archipiélago lo mucho que este le ha dado.

Ella es pedagoga de niños especiales y al informarse del proyecto decidió inmediatamente involucrarse. En estos momentos se encuentra en los trámites legales para conformar una ONG en los EE.UU. a fin de receptar donaciones para el centro, escribe cartas y oficios, habla con la gente en la calle, con las autoridades, empleados de aerolíneas, dueños de operadoras turísticas, para que la ilusión se esparza y el centro pueda ser una realidad en menos de dos años.

Se necesitan $ 200.000 para su construcción; las ideas van y vienen, y con ellas $ 200.000 lucen bastante viables. Si cada uno de los barcos, de las aproximadamente 85 embarcaciones de Galápagos colaborara con $ 2.000, ya se tendría la tercera parte del costo cubierta. Si cada habitante de la isla Santa Cruz donara $ 1, se llegaría al monto completo. Otra sugerencia es vender 10.000 brazaletes entre los meses de julio y octubre a $ 5 cada uno, u organizar una telemaratón en un canal local.

La creatividad no falta, la pasión tampoco. Treecy, Mario y Fabián andan con el proyecto bajo el brazo para lograr que los niños especiales de la isla Santa Cruz cuenten con un centro decente, moderno y especializado.

Entonces, ¿se anima a ser parte de este buen plan?

Si desea colaborar contacte a Treecy: treecy.meier@gmail.com 


Fuente: La Revista Guayaquil, Ecuador

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