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domingo, 5 de mayo de 2013

Azuay verde


El Parque Nacional Cajas no  es la única zona natural importante de la provincia del Azuay. Aquí les presentamos tres áreas más que sorprenden al viajero.

Bosque protector Aguarongo
Fuente de vida para el austro

Unos 45 minutos toma cubrir los 50 kilómetros que separan a Cuenca del Centro de Gestión e Interpretación de esta reserva natural embellecida por la vegetación y el canto de los mirlos, los colibríes y las ranas.
Vista desde uno de los miradores naturales de esta reserva.
Administrada por la fundación ecológica Rikcharina y las comunidades de Santa Ana, Zhidmad, Jadán, San Juan, San Bartolomé y Gualaceo, el complejo de cabañas redondas puede alojar hasta a 30 visitantes que –por $ 10 la noche– pueden compenetrarse de manera más cercana con este bosque considerado el “protector” de la vida local, además que es el principal abastecedor de agua de la zona.
Los visitantes estarán rodeados de diferentes plantas, entre ellas, la que da nombre al lugar, el aguarongo, una especie de penco que antes servía de alimento a los osos de anteojos.
El restaurante sirve el locro de papas, habas con queso, tortillas y cuy asado, entre otros platos, los cuales se preparan con productos adquiridos a los agricultores locales para beneficiar sus economías.
Los guías nativos lideran las caminatas por tres senderos, que brindan de una a tres horas de paseo en medio de todo tipo de plantas medicinales y ornamentales, identificadas cada una con letreros. Rikcharina maneja un programa de turismo educativo y  rural dirigido a la población nacional e internacional.
Contacto: Adrián Aguirre (09) 151-8593, aguarongo.com

Chorro de Girón
En el cerro de las cascadas

La tradición religiosa azuaya asegura que allí se produjo una aparición de la imagen de Cristo (El Señor de Girón o Señor de las Aguas), a quien se le suele rogar para que envíe la lluvia que detenga las frecuentes sequías en la Sierra Austral.
La primera caída de agua es de fácil acceso.
En estos meses de invierno, este conjunto de caídas de agua ruge vigorosamente a  unos 10 kilómetros de la cabecera cantonal de Girón, cuyo paisaje andino es una extensión del Parque Nacional Cajas, por lo que siempre vale ir con ropa abrigada para combatir las bajas temperaturas.
El acceso es por un camino carrozable hasta llegar a un  parador turístico, el cual cuenta con parqueo,  canchas deportivas, paseos a caballo, alojamiento ($ 5 por noche) y restaurante.
Desde el refugio empieza una corta caminata en el cerro hasta llegar a una primera cascada, de unos 40 metros de altura, la cual premia a los excursionistas con una piscina natural que invita a chapuzones en un agua que, según dicen algunos, tiene  poderes medicinales.  El ascenso por el cerro resulta mucho más exigido para llegar a la segunda y tercera caída de agua, por ello son menos visitadas por los turistas. Las tres precipitaciones conforman una misma cascada.
En el sector existen lugares en donde se crían y expenden truchas a los turistas.

Valle de Yunguilla
Cuna de hosterías y buen clima

Diversas hosterías y quintas vacacionales han aprovechado este escenario natural para brindar atención a los cientos de vacacionistas que semanalmente buscan relajarse en la zona. Este valle es una extensa depresión al suroccidente de la provincia, aproximadamente a 55 kilómetros de Cuenca, tomando la vía Cuenca-Girón-Pasaje.
Hostería Los Faiques de Caledonia.
El valle de Yunguilla,  destacado por su abundante flora y fauna, posee un clima cálido que fluctúa entre 20° y 25° y es propicio para el cultivo de tomate, cebolla, naranja y, especialmente, caña de azúcar. La caña es materia prima para que las moliendas locales elaboren el tradicional guarapo, que es una combinación de licor con  jugo de caña de azúcar (guarapo) y un poco de jugo de limón.
El valle está a una altura de 1.360 m.s.n.m. y se extiende hacia otras jurisdicciones cantonales del Austro ecuatoriano, como son Girón (Azuay) y Saraguro (Loja), pero básicamente se encuentra dentro del cantón Santa Isabel.
En las primeras décadas del siglo pasado, cuando el Gobierno había declarado ilegal la venta de licor (era considerado como una droga), desde esta región partían las caravanas de traficantes que viajaban hacia la Costa cargando el precioso líquido en burros o caballos.
En esos tiempos, una gran roca con forma de orangután protegía a los viajeros contrabandistas, quienes le dejaban al gran primate de piedra una bolsa llena de bebida como recompensa por haberlos dejado cruzar sin los problemas que les habrían causado las autoridades.
Esa es una historia a menudo comentada por los guías o empleados de las hosterías de la zona. Cuatro de ellas son: Sol y Agua, Los Cisnes, La Molienda y Los Faiques de Caledonia; cada una dispone de cabañas, restaurante con platos criollos y hasta piscinas con toboganes.
Contactos:  Los Faiques de Caledonia, km  47 vía Girón-Pasaje, (07) 301-3818, losfaiques@hotmail.com, www.losfaiquesdecaledonia.com. Hostería Sol y Agua, km  72 vía Girón Pasaje, (07) 227-0436, 227-0596, www.hosteriasolyagua.cuencanos.com. Hostería La Molienda, km 61 vía Girón-Pasaje, (07) 226-2217. Hostería Los Cisnes, a 300 metros hacia el sur del redondel de La Unión, en la vía Girón-Pasaje, (07) 226-2514.
Fuentes: visitaecuador.com, nuestrogiron.com/chorro.htm, viajandox.com, revistacuenca.com, latarde.com.ec, explored.com.ec
Fuente: La Revista Guayaquil, Ecuador






domingo, 9 de octubre de 2011

El Quimsacocha, una reserva de agua amenazada por la minería

Una visitante entrega una ofrenda al pie de una de las tres lagunas que componen la zona conocida como Quimsacocha que se ubica entre los 3.600 y los 3.964 metros de altura en los cantones de Cuenca, Girón y San Fernando, en la provincia del Azuay.
Sandra Ochoa | CUENCA
Provistos de chompas, gorras, guantes y bufandas de lana, así como diversos tipos de impermeables y mochilas con alimentos, centenares de jóvenes artistas y estudiantes de medio ambiente se citaron para recorrer el cerro de Quimsacocha, que en lengua quichua significa tres lagunas.

Está ubicado en la cordillera Occidental del Ecuador, a 35 km al sur de Cuenca, a una altura que oscila entre los 3.600 y 3.964 metros sobre el nivel del mar, donde las temperaturas bajan de cero grados centígrados y en días despejados y hasta soleados sobrepasan los 10 grados centígrados.

El interés de los jóvenes de aquella visita fue el deseo de divulgar a la ciudadanía lo que significa el lugar para el ambiente, según Julián Estrella, director del colectivo Huella Verde, a cargo de la organización del recorrido. 

Esta causa motiva a quienes realizan este recorrido. Y, al llegar a la parte más alta, luego de transitar en carro por un sendero de tierra y caminar por un largo y destruido sendero de madera por poco menos de 30 minutos, tuvieron una amplia vista del lugar.

Rodeados de picos y cimas, de cerros y colinas de caprichosas formas, los caminantes se ubicaron sobre la boca misma de la caldera del volcán Quimsacocha, de donde brotan a la superficie de la tierra pequeños chorros de agua. Al continuar el recorrido pendiente abajo de la montaña estos forman varios ríos que llegan a los cantones Cuenca, Girón, San Fernando y en su recorrido son parte de otras cuencas hídricas de importancia para varias provincias del país. 

La zona de la Caldera del antiguo volcán es un reservorio natural de agua y a su alrededor predomina un paisaje de coloridos matices ocres, amarillentos y verdes, que van desde pequeñas almohadillas a ras del terreno, pasando por pequeños arbustos verdes, hasta bosques de mayor altura.
En toda su área, Quimsacocha está llena de lagunas, pantanos, ciénegas y vertientes de agua. Se encuentra en peligro, pues sobre ella se asienta el proyecto minero del mismo nombre.
Luego de escuchar a los jóvenes activistas sobre la importancia de las vertientes, el periplo continúa más al sur, y durante todo el recorrido se pueden observar varias lagunas, desde donde se originan arroyos, que según un estudio de la empresa minera I am Gold, con concesiones para exploración minera en el sector, se disponen alrededor de la cota 3.700 metros sobre el nivel del mar.

“El conjunto de ríos que se originan en el área forma una cuenca de drenaje radial. Esta forma se caracteriza por una red circular con canales que proceden de un punto elevado y corren hacia una corriente colectora principal que circula alrededor de la base de la elevación”, se explica en el estudio.

Dirigentes comunitarios opuestos a la explotación minera explican que esa red de drenaje está compuesta por las quebradas Sayacu y Gúlag que corren en dirección noreste para unirse con otros ríos y forman parte del Yanuncay. 

Las quebradas Aguaorongopamba, Quinuahuayco, que van del noroccidente; Colloancay, Río Falso, Zhurucay y Lluchir de norte a sur, son parte de las corrientes principales conformadas por el río Tarqui, Girón y Jubones, los dos primeros en Azuay y el tercero que llega a la provincia de El Oro.

También está la hondonada de la quebrada Aguaros, que corre hacia el norte, se une con el río Galag, de noroeste a noreste y el Quingoyacu de oeste a este, para formar el Bermejos, el que aguas abajo da lugar al río Yanuncay.

Es fácil observar en el sector de Quimsacocha características hídricas, típicas de arroyos de alta montaña, especialmente arroyos de cabecera, caracterizados por pequeños volúmenes de agua con caudales estacionales, donde la trucha es la especie característica.
En este humedal de altura el agua es el principal factor controlador del medio, de la vida vegetal y animal asociadas a este.
La cuenca del río Irquis, al sur, con sus afluentes Quinuahuayco y Collancay, es considerada hidrológicamente importante porque con sus ramales labra la tierra a lo largo de aparentes fallas geológicas de noroeste a sureste.

Esta cuenca presenta un alto nivel de caudales desde hace miles de años. Ahí está la huella de la tierra labrada en cañones profundos desde la zona media de su recorrido, hasta la convergencia del río Irquis y Portete, que forman el río Santiago, que también se recogen en el Estudio de I am Gold.

Las cabeceras de estos ríos están constituidas por zonas de pantanos y pequeñas lagunas que mantienen agua pluvial y confinada permanentemente.

Una potencial zona colectora de aguas de infiltración se localiza en las lagunas de la cabecera alta de la quebrada Quinuahuaycu y la caldera del volcán Quimsacocha, donde se generan aguas subterráneas que se mueven a lo largo de las grietas, fracturas o fallas geológicas hacia las laderas bajas.

La alta pluviosidad, resquebrajamiento de las rocas del subsuelo y la regular morfología del terreno alrededor de Quimsacocha favorecen la acumulación de grandes cantidades de aguas superficiales en forma de lagunas y cauces de lento caudal y aguas infiltradas en el subsuelo.

En 1970, luego de que se observaran algunos rasgos geológicos únicos en sedimentos en el área, se empezó a explorar el yacimiento Quimsacocha. En 1991, adquiere la propiedad Cogema, una compañía que se asoció con Newmont Mining and TVX Gold en 1994 y continuaron explorando sin resultados prometedores.

En el 2001, las autoridades del Ecuador otorgaron a I am Gold Ecuador el derecho para explorar las propiedades de Río Falso y Cerro Casco. El 11 de octubre del 2002, el Ministerio del Ambiente entregó la primera licencia ambiental de la historia minera del país a la compañía y argumentó esfuerzos de la empresa para proteger el medio ambiente, con el permiso para extender el programa de exploración y perforación.

“Los gobiernos, antes de pensar en las rentas económicas que puede generar con la explotación de minerales en este sector, debe considerarlo como un recurso de vida para la humanidad”, concluye Estrella.

Detalles: Lo encontrado
Recursos 
Se han identificado 8,52 millones de toneladas de roca mineralizada que contienen 1,8 millones onzas de oro, 10 millones onzas de plata, 79 millones de libras de cobre. 

Superficie
El cuerpo mineralizado tiene una dimensión de 1.200 m de largo por 400 m de ancho. Este material se extraerá con el uso del método subterráneo.

sábado, 13 de agosto de 2011

Cutín de bambú, nueva especie hallada en Ecuador

El cutín de bambú mide entre 20 y 25 milímetros.
Su cuerpo café claro le había permitido camuflarse entre la abundante hojarasca de la Reserva de Vida Silvestre Mazar, ubicada en Cañar, en los alrededores del Parque Nacional Sangay. Sin embargo, sus resplandecientes pintas rojas y amarillas ¬entre el abdomen y las patas¬ la delataron ante los ojos de Alejandro Arteaga, estudiante de segundo año de Biología de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).

Se trata de una nueva especie de rana, de entre 20 y 25 milímetros de longitud, que, según lo que se conoce hasta ahora, se encuentra exclusivamente en esta zona de Ecuador. 

Arteaga, un venezolano de 19 años que reside en Ecuador desde hace cuatro, visitó por primera vez la Reserva de Vida Silvestre Mazar a mediados del 2009. Fue “por simple curiosidad”. Pero cuando ingresó a esta zona ¬1.800 hectáreas manejadas por la Fundación Cordillera Tropical¬ asegura haber pensado que, en aquel denso bosque, seguramente habitaban especies aún no descubiertas. Este amante de los anfibios no se equivocó.

Un año más tarde, aproximadamente, Arteaga concretó una visita con propósitos investigativos. Apoyado por la Fundación Cordillera Tropical y la PUCE, hizo un estudio de tres semanas en el que identificó a la especie denominada cutín de bambú (Pristimantis bambu). Cutín, por el género de anfibios al que pertenece; y bambú, por el bosque donde habita, lleno de esta especie vegetal.

El cutín de bambú es una de las más de 400 ranas del género pristimantis, el más numeroso del mundo. Las especies de este grupo viven generalmente en los bosques tropicales de América Latina y la cutín de bambú es exclusiva de los parches de bambú dentro de los bosques montanos (de altura), en la Reserva de Vida Silvestre Mazar, según especifica una publicación de Cordillera Tropical. 

Entre las particularidades de este anfibio se destaca su forma de reproducción. Estos no presentan el estado de renacuajo, como generalmente sucede en estas especies. En su lugar emergen de los huevos que han sido depositados en el bosque con la forma de una pequeña rana.

Los bosques y páramos que alberga la Reserva de Vida Silvestre Mazar están ubicados entre los 2.800 y 3.600 metros sobre el nivel del mar, donde ya se ha identificado a otras especies de anfibios. En el 2008, los biólogos Martín Bustamante y Joseph Mendelson, también de la PUCE, descubrieron y nombraron a la rana cutín de Mazar (Pristimantis gagliardoi), referida en investigaciones como “cachuda” por las pequeñas puntas en su cabeza y espalda. 
A inicios del 2010 se encontró la especie ahora denominada cutín de bambú en la Reserva de Mazar, en Cañar.
Después, en el 2009, Arteaga encontró tres individuos de la rana venenosa andina (Hyloxalus anthracines) en un pequeño arroyo de montaña, en una altitud cercana a los 3.000 metros. Se creía que la especie estaba extinta y ahora se la considera en peligro crítico.
 
Para nombrar formalmente a la rana cutín de bambú, Arteaga y Juan Guayasamín, doctor en Biología y catedrático de la Universidad Tecnológica Indoamérica, estudiaron sus rasgos físicos, cantos y preferencias de hábitat. Pero para tener la certeza de haber identificado realmente una nueva especie, se necesitaron análisis genéticos. 

Estos se realizaron en Estados Unidos, desde donde les confirmaron que no se había registrado antes el ADN de una rana con pintas rojas y amarillas entre el abdomen y patas.

Con esa certificación, Arteaga y Guayasamín difundieron la descripción de la especie en la revista científica Zootaxa, una publicación de circulación internacional que se especializa en animales. El artículo fue incluido en la edición de mayo. 

Aunque Arteaga reconoce que hace falta investigar más sobre la población, la alimentación y los hábitos de esta rana, él espera que este descubrimiento incentive a diferentes organizaciones a aportar económicamente en proyectos de exploración científica, ya que hasta ahora solo se puede especificar que esta especie es nocturna porque es más activa durante la noche. 

Encontrar a la rana cutín de bambú en esta área muestra que las tierras ubicadas en la parte sur del Ecuador, tanto públicas como privadas, son sitios críticos para la conservación de la biodiversidad, debido a la presencia de especies vulnerables y amenazadas de plantas y animales. Así lo alertan los comunicados de la Fundación Cordillera Tropical, 

“La promesa de futuros descubrimientos en la zona es una opción tentadora a ser contemplada por los investigadores y sirve como una motivación para que grupos de conservación apoyen y colaboren con la administración privada de tierras”, comenta Catherine Schloegel, directora ejecutiva de esta organización. 

Después de la publicación internacional en la revista Zootaxa, reconocida por la comunidad científica, Arteaga es optimista y espera que sea el inicio de muchas exploraciones y estudios en esta zona de Ecuador, donde cree aún queda mucho más por descubrir.

sábado, 9 de abril de 2011

Austro profundo


La laguna de Culebrillas, llamada así por la forma de su afluente, es considerada sagrada para los cañaris.

La Red de Turismo Comunitario Pakariñán, con sede en Cuenca y miembro de la Federación Plurinacional de Turismo Comunitario del Ecuador (Feptce), brinda interesantes recorridos pedestres o a caballo hacia destinos profundos junto con los descendientes de la etnia cañari.

Campamento en Paredones
Este recorrido, que se desarrolla en alturas que van de 2.500 a 4.200 metros sobre el nivel del mar (msnm), sale de Cuenca en vehículo hacia el centro de turismo comunitario del poblado de Zhud (provincia de Cañar). Allí se inicia la ruta a pie o a caballo siguiendo los chaquiñanes cañaris (antiguos caminos pedestres) a través de paisajes únicos, como el bosque primario de quinua en Dikin, con rumbo hacia la laguna sagrada de Culebrillas, considerada un antiguo adoratorio de los cañaris, pero antes de llegar compartirán las tradiciones indígenas mientras disfrutan de una deliciosa pampamesa, una especie de bufé rústico con productos de la zona.

Los excursionistas seguirán hacia el tambo de la fortaleza militar denominada Paredones, donde levantarán las tiendas de campaña y celebrarán una cena comunitaria acompañada de relatos y leyendas.

El segundo día, la caminata por el Qhapaq Ñan (camino andino principal, en quichua) los llevará al poblado azuayo de Chacapamba, para disfrutar de un almuerzo antes de un paseo por los atractivos del lugar. La cena será a las 18:00 y luego un ritual para agradecerle a la Luna por la producción del maíz.
El antiguo tambo Paredones acogerá el campamento en la ruta por los antiguos caminos cañaris.
En la jornada final, el grupo camina hacia los cerros de Ñawpan y Yanaurku, miradores naturales de la laguna de Culebrillas, para disfrutar de los paisajes de los Andes en una ruta que los llevará a la cantera incaica de Labrashcarumi (lugar para labrar la tierra, en quichua), donde yacen centenares de grandes bloques de piedra, muchos de los cuales lucen en proceso de labra.

Después del almuerzo comunitario y un recorrido por la zona, los excursionistas retornarán en carro al centro de turismo comunitario Zhud y luego a Cuenca.

Recomendaciones: llevar ropa abrigada y liviana, guantes de lana, calzado adecuado para caminatas y botas de caucho, sleeping bag, refrigerio, bebidas hidratantes, cámara fotográfica, binoculares, gorras para el sol y gorros de lana, protector solar y poncho de aguas.

Tarifa individual desde $ 223 (más de diez personas). Incluye alimentación, transporte desde Cuenca, guía comunitario, recorridos, carpas con capacidad para tres personas. No incluye alquiler de caballo (solicitarlo con anticipación).

Parroquias tradicionales
Este segundo tour sale desde Cuenca hacia el Centro Ambiental Aguarongo, en la comunidad de El Carmen, que pertenece a la parroquia Jadán, cantón Gualaceo, provincia del Azuay. La ruta de una hora pasa por las parroquias de El Valle y Zhidmad, para observar paisajes de la serranía y el estilo de vida tradicional de las parroquias. 

Hay un refrigerio antes de iniciar, desde Aguarongo, una caminata de una hora y quince minutos a través del bosque húmedo montano, a 3.160 msnm, tras lo cual se disfruta de un almuerzo tradicional. En la tarde se dirigen hacia la ciudad de Gualaceo, pasando por la comunidad de Caguazhum, para luego disfrutar de un recorrido por los alrededores del río Santa Bárbara y una visita a los tejedores de Ikat, en la comunidad de Bulzhum, donde los turistas podrán aprender sobre esta compleja técnica de tejido con hilos teñidos de colores, con la que se elaboran los paños y chales que caracterizan la vestimenta de la chola cuencana. Luego una caminata nocturna por el bosque y hospedaje en el Centro Aguarongo.
Al día siguiente se cumple desde las 06:00 una caminata de dos horas para observación de aves, luego el desayuno y otra caminata de tres horas y media (refrigerio incluido) para observar las fuentes hídricas en el bosque. El regreso a Cuenca es a las 15:00, después del almuerzo en el Centro Aguarongo, en un paseo que incluye visitas al santuario mirador de Uzho y la parroquia de Jadán (cantón Gualaceo, Azuay).

Precios por persona: $ 90 (grupo mínimo de ocho visitantes). Incluye: hospedaje en el Centro Aguarongo, guía nativo, refrigerios (tres), desayuno (uno), almuerzos (dos) y cena (uno). Los paseos de un solo día, sin pernoctación, cuestan $ 60.

Pakariñán también brinda programas de un día hacia la comunidad de Chobshi para conocer la milenaria cultura del Azuay, con visitas a Gualaceo y Chordeleg. 

Precios desde $ 34 (más de diez personas). Otra ruta los lleva al Centro Turístico Kushiwaira, en el cantón azuayo de Tarqui, para conocer senderos naturales y tradiciones cañaris. Precio: $ 51.

Contacto: Red de Turismo Comunitario Pakariñán: calle Sucre 14-96 y Coronel Tálbot (diagonal al Museo de Arte Moderno), Cuenca. (07) 282-0529, 09-578-0027, redpakariaustro@yahoo.com ,gerencia.operaciones@turismocomunitario.ec , www.redpakarinan.com.
Fuente: La Revista Guayaquil, Ecuador

jueves, 24 de marzo de 2011

Aguas calientes

Piscinas de la Virgen (Baños, Tungurahua) opera en el día y en las noches.

Regalo de la tierra

El territorio ecuatoriano está salpicado de diversos manantiales de aguas termales que proporcionan salud y entretenimiento. Aquí algunas opciones.

Baños, Tungurahua
A tres horas al sur de Quito, Baños de Agua Santa cuenta con cinco complejos municipales: piscinas de la Virgen (en el centro, junto a la cascada de la Virgen, operan también en la noche), Modernas (junto a la anterior, en la calle Martínez), El Salado (zona de El Salado), Santa Ana (a la salida de Baños hacia Puyo) y Santa Clara (de agua mineral, llamada El Cangrejo, al final de la calle Santa Clara), las cuales reciben a nacionales (fines de semana) y extranjeros (especialmente entre semana, en las tardes y noches).
Informes: (03) 274-0483.

Hostería Durán
Baños, AZUAY
Ubicada a 8 kilómetros al suroeste de la capital azuaya, la parroquia de Baños posee vertientes subterráneas ubicadas a lo largo de una falla volcánica de más de 10 kilómetros de longitud. El agua en estado natural es de tipo “hipotermal” y emerge a la superficie a una temperatura de 78 °C (la temperatura más alta en el Ecuador). Balnearios y hosterías locales someten al agua a un proceso de enfriamiento (hasta los 38 °C o 40 °C) y canalización para llevarla hasta sus termas, piscinas y baños turcos.
Informes: Hostería Durán (07) 289-2485; H. Rodas (07) 289-2161.

Termas de Papallacta.
Papallacta, NAPO
Termas de Papallacta está a orillas del río Papallacta, donde opera con nueve piscinas termales y tres de agua fría, un hotel, un spa y un dispensario médico especializado en termalismo. La riqueza hidrotermal de Papallacta se debe a su ubicación entre los volcanes Cayambe y Antisana. La temperatura de las piscinas fluctúa entre 36 °C y 40 °C. Sus aguas son sulfatadas, sódicas, cálcicas, cloruradas y ligeramente magnésicas, las cuales tienen fama por sus cualidades para mejorar la función intestinal, también como desinflamatorias, diuréticas, antirreumáticas y sedantes.
Informes: (02) 256-8989, 250-4787.

Chachimbiro, Imbabura
Termas Hostería Chachimbiro, a 50 minutos de Ibarra u Otavalo, es una empresa comunitaria que beneficia a poblaciones del cantón Urcuquí. Posee cinco piscinas termales para adultos con toboganes, área infantil con piscina, restaurante, bar con karaoke y sala de juegos. El área termo-spa cuenta con sauna, baños turcos naturales, jacuzzi natural, tinas de hidroterapia e hidromasajes con chorros de agua termal y dos piscinas termales.
Informes: (06) 292-3633, 264-8064.

Baños de San Vicente está a una hora y media de Guayaquil.
San Vicente, Santa Elena
Sus tres piscinas de aguas termales y una poza natural con lodo volcánico componen el principal atractivo de este centro turístico ubicado en el kilómetro 119 de la vía a Salinas.
El complejo promociona sus propiedades medicinales y terapéuticas para el reumatismo, lesiones musculares afecciones respiratorias y del oído, arteriosclerosis y perturbaciones del sistema nervioso.
Informes: (04) 253-5100.
Fuente: La Revista Guayaquil, Ecuador

viernes, 4 de marzo de 2011

5 Lugares para el ecoturismo

Estudiantes de la Escuela Superior Politécnica visitaron la Reserva Faunística Cuyabeno, en la provincia de Sucumbíos.

Recorridos por ríos armonizados con el trinar de millares de aves, de ruidosas colonias de loros multicolores, del eco de manadas de monos; acompañados de la presencia de delfines rosados, manatíes, caimanes en medio de árboles gigantes.

La zona es una de las áreas protegidas ecoturísticas más visitadas del país, en sus 603.380 kilómetros cuadrados de superficie. Alberga más de 550 especies diferentes de aves: 60 especies de orquídeas; más de 350 especies de peces; una gran variedad de reptiles como las anacondas, caimanes y tortugas de río. Además de 12.000 especies de plantas. Y muchas especies de mamíferos, incluyendo el increíble tapir.

Se trata de la Reserva Faunística Cuyabeno creada como zona protegida el 20 de noviembre 1979. De clima tropical, la zona cubre la mayor parte oriental de la provincia de Sucumbíos hasta la frontera con el Perú y es una de las opciones de destino ecoturístico para los amantes de la naturaleza durante el próximo feriado.

El sistema lacustre más visitado son las 14 lagunas de Cuyabeno, interconectadas entre sí y fáciles de confundir cuando se inunda la zona. Los sitios de mayor flujo turístico son las lagunas Grande, Caimancocha, Patococha y la Quebrada de la Hormiga. 

Al sitio se puede llegar a través de Lago Agrio en buses desde Quito que tardan entre 6 y 8 horas, o media de hora de vuelo si es vía aérea. Aquí es necesario coordinar con una operadora de turismo para el traslado a Tarapoa y al puente Cuyabeno, unas dos horas en carro.
La cascada La Chismosa, a 900 metros sobre el nivel del mar, es uno de los múltiples atractivos de Podocarpus, Zamora.
Desde el puente Cuyabeno a la Laguna Grande en canoa se necesitan también unos dos horas y media. El costo de acceso al área protegida es de 2 dólares para mayores de 16 años y 50 centavos para menores a esa edad, personas de la tercera edad y discapacitados, según las tarifas dispuestas por el Ministerio de Ambiente. Aparte, las empresas de turismo fijan costos por recorridos y guías.

Si el deseo es recorrer la montaña, en el Parque Nacional Llanganates la ropa abrigada es necesaria para recorrer las rutas de las 219.707 hectáreas, del área protegida que registra temperaturas según la altitud. 

La zona alberga aproximadamente el 12% de las aves existentes en la parte continental del país; en los páramos y bosques altos andinos se ha identificado el 47,8% de las especies de mamíferos presentes en la zona norte del Ecuador. Además de observación de especies como el oso de anteojos, venado, cervicabra, mono machín, tapir, jaguar, puma, puerco espín, guanta y oso hormiguero.

Un recorrido silencioso es necesario para que sea posible el avistamiento de especies de patos, la gaviota andina, curiquingue, cóndor, congos, pilco real o pollito; y, los colibríes, real, bunga y pico espada.

Declarado como Parque Nacional el 18 de enero de 1996, el área está localizada entre las provincias de Tungurahua, Cotopaxi, Napo y Pastaza.
Para recorrer las rutas de las 219.707 hectáreas del Parque Nacional Llanganates es necesario llevar ropa abrigada.
Otro de los senderos ecológicos es el corredor Llanganates-Sangay que se extiende a lo largo de la cuenca del río Pastaza, desde Baños en un tramo de unos 47 km, donde se encuentra una variedad de flora y fauna endémicas de la zona, además de atractivos turísticos como cascadas y tarabitas.
Esta ruta, también es conocida como el hogar del oso de anteojos y es parte del primer corredor ecológico oficialmente nominado en Ecuador: Llanganates-Sangay, que en el 2005 fue declarado Regalo de la Tierra por la organización internacional World Wildlife Fund.

La zona asimismo posee un sistema lacustre con más de 40 lagunas. A la reserva natural se llega a través de varias rutas de ingreso que parten desde Patate, principalmente desde el sector El Triunfo.

Más lagunas también se encuentran en el Parque Nacional El Cajas, que está ubicado en la provincia del Azuay. 

En sus 28.544 hectáreas alberga más de 235 lagunas, entre las más importantes están Lagartococha, Osohuaycu, Mamamag o Taitachungo, Quinoascocha y La Toreadora.

Las principales zonas de visita son Llaviucu y la de recreación Toreadora, donde existen senderos autoguiados y un refugio de montaña para pernoctar.
Lagunas de Lagartococha, Osohuaycu, Mamamag o Taitachungo, Quinoascocha y La Toreadora, atracciones del Parque El Cajas.
En el sitio se pueden observar con facilidad conejos, patos y truchas. Además existen venados de cola blanca, venados del páramo, curiquingues, tapir andino, gaviotas andinas y otras aves del páramo.

Para quienes prefieren rutas especificas para la observación de aves, reptiles o plantas de la zona es necesario coordinar la visita con un guía a través de las empresa de turismo.

Además del costo de ingreso al área protegida, quienes opten por dormir en el refugio deben cancelar dos dólares adicionales, en el caso de turistas nacionales, y $ 4 para extranjeros. Es necesario llevar una bolsa para dormir. En el lugar también hay restaurante desde las 10:00 hasta las 15:00. 

El clima oscila entre los 2 y 20 grados centígrados por lo tanto, además de ropa abrigada, zapatos deportivos, es necesario bloqueador solar y una gorra. El lugar es de fácil acceso a través de la vía Cuenca Molleturo y el horarios de ingreso es de 8:00 a 16:00 de lunes a domingo.

Si la opción es la zona costera, el Parque Nacional Machalilla, el área protegida más extensa de la costa ecuatoriana, incluye atractivos terrestres y marinos. Senderos dentro del Parque conducen a sitios como Los Frailes o el bosque húmedo de San Sebastián. Para visitar este último lugar son necesarios dos días, lo que implica pernoctar en carpas. Para llegar a este lugar, además de los dos dólares por el ingreso al Parque, el guía cobra $ 30 diarios y otros $ 10 si el traslado es en caballo.
Parque Nacional Machalilla, en Manabí, el área protegida más extensa de la costa, incluye atractivos terrestres y marinos.
En estos bosques es posible observar al mono machín colorado, venado encerado, puercos sahinos, armadillos, cusumbo o cuchucho. Mientras en el área marina está representada principalmente de cetáceos (ballenas y delfines).

Explorar el mar con el buceo y el snorkel es otra de las opciones en el PNM. La Isla de la Plata es una de esas rutas. Operadores turísticos en Puerto López ofrecen el servicio desde $ 30 a $ 40 por visitas que incluyen además del lunch y recorridos por senderos donde se puede observar aves marinas. 

En el área se han registrado 270 especies de aves.

Más aves y en un sitio también cálido se pueden observar en el bosque Bombuscaro del Parque Nacional Podocarpus (PNP), uno de los mayores atractivos del área por la abundante vegetación que lo rodea y entre cuyos senderos están los loros de cuello blanco. 

A este lugar se llega tras una caminata de unos 800 metros, previo un recorrido en vehículo de 6 kilómetros desde la ciudad de Zamora. 

Esa es una de las rutas más visitadas en el PNP, ubicado entre las provincias de Loja y Zamora Chinchipe y con 146.280 hectáreas. Es el área más diversa en avifauna con 629 especies, acogiendo entre su vegetación al 37,5% de plumíferos del país. Mientras, entre los mamíferos se destacan el oso de anteojos, puma, tigrillo, entre otros. 

Por su especial biodiversidad el PNP es parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, que integran los principales espacios naturales del planeta.

martes, 1 de febrero de 2011

Humedales andinos, delicados defensores de la contaminación

La Laguna de Cube, dentro de la Reserva Ecológica Mache Chindul, es considerada un Humedal Ramsar desde el 2002.

Extensiones de marismas cuya profundidad en marea baja no exceda los seis metros, pantanos, superficies cubiertas de agua natural o artificial, permanente o temporal, estancada o corriente, dulce o salada, estos son los humedales. Así lo define el Convenio sobre Humedales o Ramsar, firmado el 2 de febrero de 1971 a orillas del Mar Caspio, en la ciudad iraní de Ramsar.

Desde entonces, el 2 de febrero de cada año se recuerda como el Día Internacional de los Humedales. Ecosistemas que actúan como reguladores de agua, fuente de suministro para grandes poblaciones y actividades agrícolas; como regulación del cambio climático global, a través del almacenamiento de una gran proporción del carbono fijado en la biosfera, gracias a que la vegetación predominante, los bofedales, actúan como almohadillas absorbentes, entre otras funciones primordiales en la estabilidad ecosistémica del planeta.

A fines de diciembre pasado, Fundación Eco Ciencia publicó el informe final de su Proyecto de valoración económica de humedales altoandinos, una investigación de siete meses en la que se establece la función de los humedales como un servicio ambiental, y a este se le atribuye un valor económico.

Adriana Flachier, responsable del proyecto, explica que es bastante difícil asignarles una cifra a los “servicios” que presta la naturaleza, pero lo hicieron para concienciar sobre el importante trabajo que estos ecosistemas brindan.

En esa investigación se toman como puntos de estudio el sistema Oña-Nabón-Saraguro- Yacuambi, entre Azuay, Loja y Zamora Chinchipe, y el frente suroccidental de Tungurahua. 

En la primera zona de estudio, de 218 hectáreas, ¿cuánto costaría una construcción artificial (reservorio) que regule el agua de los ríos? El documento informa que el costo sería de $ 696,9 miles por año, es decir, $ 3.196,8 por hectárea. Pero este es un trabajo que los humedales de páramo lo brindan gratis.

En el mismo espacio, ¿cuánto costaría atrapar la misma cantidad de carbono que atrapan los suelos de almohadillas? Costaría $ 13.340,62 por hectárea, es decir, $ 2,9 millones. Servicio ambiental que estas sábanas verdes proporcionan también sin costos. 
El musgo es una de las especies predominantes en los humedales de páramo, así como las almohadillas que se forman en las superficies de suelos y pantanos.
En la segunda área de estudio, de 1.971 hectáreas, en la provincia de Tungurahua, el valor económico del servicio ambiental de provisión de agua asciende a $ 196,4 miles por año; mientras que el servicio de almacenamiento del líquido llega a $ 6,5 millones, es decir, a $ 3.299,2 por hectárea.

En casi 2.000 hectáreas de bofedales, ¿cuánto costaría igualar la retención de carbono? Ese servicio hasta ahora brindado por la naturaleza costaría $ 7.787,3 por hectárea. Un total de $ 15,3 millones, según el Proyecto de Fundación Eco Ciencia, que también realizó la comparación de la capacidad de absorción de agua y carbono de los humedales intervenidos y no intervenidos.

En las 11 provincias de la región Sierra se ubican 59 humedales altoandinos, 36 grandes sistemas y 23 asilados. Entre todos suman 661.309 hectáreas, considerando sus microcuencas de alimentación de agua. 

Con tal cantidad de humedales y las óptimas funciones que poseen podría decirse que la cantidad de agua en los ríos es la indicada y que los niveles de dióxido de carbono son bastante bajos; sin embargo, estos ecosistemas altamente sensibles son más vulnerables a la degradación ambiental y a los efectos del cambio climático.

Flachier explica que estos ambientes sufren presiones a través de actividades invasivas como la ganadería, que compacta el suelo; la expansión de la frontera agrícola, que incluye drenajes, contaminación por químicos y la eliminación de desechos; la construcción de carreteras y represas, que influye en las funciones ecosistémicas y sociales de los humedales, entre otros factores.

La investigación también compara la eficiencia de los entornos intervenidos y no intervenidos. El sistema no intervenido de Oña-Nabón-Saraguro- Yacuambi, en Loja, reflejó retener el 87,45% de humedad, en promedio. Mientras, un sitio intervenido por la ganadería, del frente suroccidental de Tungurahua, solo mantiene el 60,8% de humedad, en promedio, perdiéndose la capacidad de almacenamiento de agua.

Con la intención de llegar a las autoridades, reflejando el valor ambiental en dólares, Fundación Eco Ciencia, con el apoyo del Ministerio del Ambiente, la Universidad Técnica Particular de Loja y la Fundación Wetland International, exaltan estos complejos, diversos e importantes ecosistemas húmedos.
Reconocimiento
Según el sitio web del Ministerio del Ambiente, Ecuador tiene trece humedales reconocidos como Ramsar, es decir, de importancia internacional, entre estos están el Parque Nacional Cajas, en Azuay; el Parque Nacional Machalilla, en Manabí; la isla Santay, en Guayas; la Laguna de Cube, en Esmeraldas, entre otros.

Esta última, ubicada dentro de la Reserva Ecológica Mache Chindul, recibió el Premio Internacional de Humedales 2010 en la categoría Globo Verde: por mejores prácticas de restauración de humedales.

Este premio es un reconocimiento a la gestión de la Laguna de Cube y a sus pobladores, quienes llevan a cabo varias iniciativas para conservar este lugar tanto por sus características ecológicas como por sus valores hidrológicos. 

La Laguna de Cube fue declarada como Sitio Ramsar en el año 2002, en el marco de la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional, y en sus alrededores habita una gran diversidad de plantas, aves, anfibios y reptiles. Además, en el área se constituye un reservorio natural de agua que permite controlar las inundaciones en tierras bajas. 

En el sitio, las fundaciones Conservación Internacional, El Kaimán y Jatun Sacha, mediante la ejecución de varios proyectos de reforestación, educación, saneamiento ambiental y actividades de ecoturismo comunitario, intentan fortalecer la capacidad de organización de los habitantes de la zona.

Fuente: eluniverso.com

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