Mostrando entradas con la etiqueta Aromaterapia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aromaterapia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Palo santo, remedio divino


Texto: Moisés Pinchevsky

Desde curar un resfriado hasta prevenir el cáncer. Este árbol es la materia prima de una serie de productos medicinales impulsados por una fundación en Puerto López (Manabí).

Un agitado hecho político ocurrido el 21 de enero del 2000 se convirtió en una fundación que hoy brinda trabajo a más de cuarenta personas y salud a miles más.

El psicólogo italiano Dante Bolcato, director de la Fundación Deltatau Palosanto, lo explica: “Llegué al Ecuador en enero del 2000 para buscar esencias que me permitieran lograr mi gran sueño: convertirme en perfumista. Pero mientras pasaba por Puerto López (Manabí) estalló la revuelta que acabó con el mandato presidencial de Jamil Mahuad. Al quedarme atrapado en esa población (no había transporte) decidí tomar un tour por el Parque Nacional Machalilla, en donde la guía me mostró el árbol del palo santo y me habló de sus propiedades”.

Él se quedó sorprendido por su uso tradicional: al quemarse produce un humo de aroma agradable que espanta a los mosquitos y “limpia la casa”. ¿Limpia la casa? se preguntó Bolcato, quien lo asoció a los males del cuerpo, porque luego se enteró de que en tiempos ancestrales era utilizado por chamanes y curanderos para aliviar enfermedades como la gripe, alergias, dolor de cabeza y de huesos. Por eso los colonizadores españoles comenzaron a llamarlo palo santo.

Fue entonces que regresó a Italia para analizar muestras de esa madera cuyo nombre científico (Bursera Graveolens) significa “bolsa llena de aceite”, tras lo cual encontró en su composición química un producto que merecía renacer como remedio divino: tiene elementos antigripales (Alfa-Pinene), antisépticos (Terminen-4-OL), sedantes (Carvone, que también es insecticida) y antivirales (Sesquiterpeno), entre otros, para completar 112 elementos.

Aunque el componente más sorprendente es el Limonene, cuyo 62,88% de presencia en el palo santo ayuda a prevenir tumores de estómago, hígado, mama y piel, según esos estudios. “Es parte de sus propiedades de ‘limpieza’. Si uno se pone aceite de carro en la mano y luego se aplica el aceite esencial del palo santo, podemos ver que el aceite de carro comienza a diluirse. Me imagino que algo parecido sucede en el cuerpo con aquello que es negativo”, señala.

Medicina y ambiente
Bolcato regresó a Puerto López en octubre del 2000 para averiguar más sobre el palo santo en la cultura local. “Hablé con cerca de 700 personas, entre ellos muchos chamanes y curanderos, para que me indicaran los usos de esta madera”, señala este italiano, quien en sus ocho años en el país dice sentirse orgulloso de haberse radicado en Puerto López con el propósito de desarrollar productos medicinales directamente obtenidos del aceite esencial del árbol, el cual es extraído con un proceso de destilación por vapor y sin químicos.

Para ello se recolectan los maderos de los árboles que han muerto de manera natural. ¡No se cortan las plantas ni se promueve la deforestación!, aclara. Es más, la fundación ha sembrado en el transcurso de este año unas 5.000 plantas de palo santo en su programa de reforestación, y en febrero próximo espera comenzar la siembra de igual número en las provincias Manabí, Guayas y Santa Elena.

Labor social
Sin embargo, esta iniciativa no apunta solamente a los aspectos medicinal y ambiental. Su labor brinda trabajo a jóvenes de escasos recursos dentro de la fundación Deltatau, término científico que en griego significa ‘más o menos’.

Lázaro Chila es un joven de 23 años que ha laborado en la fundación desde sus inicios. “Comencé haciendo jardinería, arreglando el patio y luego Dante me enseñó a trabajar con las esencias y a hacer los productos. Hoy soy un artesano completo que ama su trabajo”, señala este nativo de Puerto López, quien hoy estudia para terminar el colegio, para lo cual también recibe ayuda de la fundación.

Mauricio Milligan, de la misma edad, también aprendió a elaborar los productos. “Buscaba trabajo y Lázaro me dijo ‘aquí hay’. Hablé con Dante y comencé a aprender el oficio; me gusta todo, desde hacer velas hasta sacar las esencias”, señala este muchacho que ahora es uno de los socios artesanos de la fundación, junto con los ecuatorianos Lázaro Chila, Linda Rodríguez, Rocío Loor y Rafael Mendoza. Además laboran siete personas en Olón (haciendo las cajas de palo de balsa para los productos), seis en La Pila (trabajan en cerámica y elaboran inciensos), seis en Jipijapa (recolectan árboles muertos de palo santo), tres en Portoviejo (limpian los árboles recolectados), cuatro más que atienden en el local del malecón de Puerto López, además de una veintena de mujeres que elaboran incienso de enero a mayo.

“La mayoría son jóvenes de escasos recursos que buscan superarse y madres solteras que quieren aprender el negocio de la artesanía”, explica Dante, quien aspira a que el próximo año la mayoría de sus colaboradores tenga talleres en sus respectivas casas.

El italiano Michele Bovo trabaja en la comercializaión de los productos dentro y fuera del territorio nacional. Han vendido este año 20 litros de aceite esencial en Estados Unidos, 4 en Italia, 3 en Venezuela, 4 en Argentina y 5 en Brasil, entre otros países, en una venta que apenas comienza, ya que el interés de esos mercados apunta a crecer al haberse comprobado la eficacia de estos productos como componentes de cremas para la piel, champús, jabones y hasta en el tratamiento de medicinas contra la psoriasis y hongos. “En Italia están experimentando incluso en casos de sida”, dice Bolcato, quien tiene 55 años y dos hijos manabitas.

Y si tales usos potenciales no son suficientes para que el palo santo se abra campo en el mercado mundial... no olvidemos que también espanta a los mosquitos.

Fuente: La Revista

miércoles, 28 de octubre de 2009

EL EFECTO QUE PRODUCE ENCENDER LA VARITA DE INCIENSO

Se ha descubierto que el incienso, al quemarse, produce sustancias psicoactivas que podrán dar lugar al diseño de nuevos medicamentos para la depresión y la ansiedad

Los líderes religiosos han mantenido durante milenios que quemar incienso es bueno para el alma. Ahora unos biólogos han descubierto que es bueno también para el cerebro. Un equipo internacional de científicos de la Universidad Johns Hopkins y de la Universidad Hebrea de Jerusalén describe que la quema de incienso, concretamente el procedente de la resina de Boswellia papyrifera activa unos canales iónicos específicos de las neuronas y podría aliviar la depresión y la ansiedad. Los canales iónicos son proteínas de las cubiertas celulares que bombean iones de un lado a otro de la membrana y los hay de muchos tipos. Estos canales en concreto están pobremente estudiados.

Este descubrimiento sugiere que quizás sea posible la creación de una nueva clase de fármacos para la depresión. Sería algo que ha estado bajo nuestras narices desde hace mucho tiempo sin ser investigado.  Aparentemente, hoy en día, los religiosos asumen que el efecto del incienso es meramente simbólico.

Según Raphael Mechoulam, uno de los investigadores, a pesar de la información procedente de textos antiguos sobre los constituyentes de la resina de Bosweilla, hasta ahora no se había investigado su psicoactividad.

Este equipo de investigadores encontró que la administración de acetato de inciensola, uno de los constituyentes de la resina en cuestión, tendría como efecto rebajar la ansiedad y producir un efecto asociado al de los antidepresivos.

Los investigadores administraron acetato de inciensola a ratones de laboratorio para determinar los efectos psicoactivos del compuesto. Hallaron, en concreto, que afectaba a áreas cerebrales conocidas por estar relacionadas con las emociones, así como a circuitos neuronales sensibles a los fármacos para la ansiedad y la depresión.

Específicamente, el acetato de inciensola activaba una proteína denominada TRPV3, que en el cerebro de los mamíferos juega un papel en la percepción de calor por la piel. Cuando se crían ratones sin esta proteína y son expuestos al acetato de inciensola, éstos no sufren ningún efecto especial en sus cerebros.

Gerald Weissmann, editor jefe de FASEB Journal, dice que quizás Marx no andaba muy desencaminado al decir que la religión era el opio del pueblo, pues muchas religiones han usado sustancias psicoactivas en sus rituales.

Según él, estudiar cómo funcionan las drogas psicoactivas quizás nos pueda ayudar a entender mejor los fenómenos neurológicos. El descubrimiento de que este compuesto afecta a blancos específicos del cerebro debería ayudarnos a entender algunas enfermedades del sistema nervioso.

Además, este estudio proporciona una explicación biológica para prácticas espirituales, como la de quemar incienso, de milenios de antigüedad que han persistido a través del tiempo y de las distintas culturas, lenguas y religiones: quemar incienso realmente hace que te sientas mejor.

Según el National Institutes of Health los trastornos relacionados con la depresión son una de las principales causas de invalidez de los Estados Unidos para las personas entre los 15 y los 44 años de edad, afectando a casi 15 millones de adultos. Solamente la forma menos severa de depresión afecta a 3,3 millones de adultos de los EEUU. Los desórdenes relacionados con la ansiedad afectan a 40 millones de adultos norteamericanos.

Fuente: El-Amarna

martes, 25 de agosto de 2009

Distintas formas de quemar el incienso

Escrito por Christian Perez.

Conocimos en una anterior entrada qué era el incienso, descubriendo exacta y precisamente cómo se obtenía. Sin embargo, en esta nota nos vamos a ocupar de las distintas maneras cómo puede ser quemado, existiendo dos formas bien diferenciadas.

La primera de ellas sería la quema directa, siendo colocado generalmente en un receptáculo que recibe el nombre de incensario, en el que se prende cómodamente el incienso y se hace ventilar para propagar su aroma (también denominado como incienso combustible).

Esta clase de incienso se elabora típicamente con materiales de incienso fragante finamente molidos, que se unen mediante un combustible aglutinante.

Las formas de presentación más usuales son las siguientes:

  • En cono
    Arde relativamente rápido. Los conos que incluyen artemisia se usan en la medicina tradicional china para tratamientos de moxibustión.
  • En espiral
    Es capaz de arder durante mucho tiempo, desde horas hasta días.
  • Varas huecas
    Tiene un centro de bambú, y las de mayor calidad incluyen un centro de sándalo fragante. En China o la India el centro se cubre de una gruesa capa de incienso que se quema junto con él.
  • Varas macizas
    No tiene núcleo de apoyo, de tal forma que son totalmente macizas; es el más común en países como Japón.

La segunda forma es la quema indirecta, denominado también como incienso incombustible, y su uso requiere una fuente externa de calor ya que no produce ascuas cuando se consume.

Fundamentalmente, dicho calor es conseguido mediante ceniza caliente o carbón vegetal. El incienso es quemado colocándose directamente sobre los carbones ardientes o sobre una placa de metal caliente en el inciensario.

Las formas de presentación son:

  • Granulado o pulverizado
    Usualmente se parte en trozos más pequeños, de tal manera que el incienso es quemado de forma más rápida.
  • Entero
    Es quemado directamente en su forma bruta -no procesada- sobre ascuas de carbón.
  • En pasta
    El incienso granulado o pulverizado es mezclado con un aglutinante pegajoso (como miel o fruta seca), formando pequeñas bolsas. 

Texto tomado de: El Blog Sano 

miércoles, 19 de agosto de 2009

¿Qué es el incienso?

Dentro de la propia Aromaterapia, una parte de la Fitoterapia que usa aceites esenciales y extractos de plantas para el tratamiento de diversos males, el incienso es sin duda alguna uno de los más utilizados.

Su uso viene de muy antiguo. Por ejemplo, los hebreos le llamaban lebonah, los griegos libanos, los árabes luban y los romanos olibanum; en todos los idiomas significa lo mismo, esto es: “blanco”.

No obstante, en la actualidad su nombre derivaría del vocablo latino incendoere, es decir, “encender, quemar, incendiar, prender fuego, iluminar”.

Al igual que puede suceder en muchos beneficios, los expertos saben cuándo se trata de una verdadera esencia, no teniendo una base ni artificial ni falsificada.

Como se nombre indica, no pertenece a la familia de la Boswellia, y por lo tanto, los efectos no serán los buscados por el magista, al utilizarse una gomorresina diferente. Asimismo, se le llamó incienso a otras gomorresinas en algunas partes del mundo: al ajenjo en Andalucía, a la Artemisa Aragonensis en las islas Canarias, a laGrindelia Glutinosa o palaucupatli en México, o a la Thuaria Chilensis en Chile.

La obtención de la gomorresina del incienso, se realiza haciendo una incisión en los troncos de los árboles de la Boswellia, de esta manera la resina fluye, se seca al contacto con el aire y se forman entonces pequeños granos redondeados de una coloración amarilla pálida y opaca, de textura quebradiza y cuyo diámetro no pasa de los 2 cm.

Cuando los granos entran en contacto con el fuego se derriten, exhalando así su exquisito aroma.


Texto tomado de: El Blog Sano 

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin