viernes, 26 de abril de 2013

En las profundidades. Primeros habitantes

Estrella de sol (Heliaster cumingii).
Desde Las Encantadas
Paula Tagle
“En Galápagos se han descrito aproximadamente doscientas especies (...). Hay una en particular que me ha causado curiosidad en los últimos meses, se trata de la estrella de sol (Heliaster cumingii)”.
La zona de entre mareas está llena de misterios; un mundo poblado por criaturas antiguas, que habitan el planeta desde antes que cualquier ancestro de anfibio se atreviera a pisar tierra.
Sus formas, anatomías, estrategias de supervivencia siguen siendo las mismas que hace cientos de millones de años. Seres “matusalémicos” que, obviamente, han encontrado prácticas exitosas para seguir habitando el planeta.
Están las esponjas, sí, las mismas con que enjuagamos los platos, primeros organismos multicelulares, primeros animales propiamente dichos. Se especializaron en bombear; toneladas de agua pasan a través de sus cuerpos y así, no solo se alimentan, sino que clarifican el mar, la luz penetra mejor a los arrecifes, y la vida puede seguir su curso.
Luego están los nidarios, que fueron los primeros en juntar nervios y músculos, lo que les permitió combinar movimiento y comportamiento a la vez. Un buen ejemplo son las aguamalas, que se desplazan y alimentan al mismo tiempo.
Después aparecieron los platelmintos (gusanos planos), y con ellos se “inventó” la cacería; organismos simples pero con simetría bilateral, una ventaja para el movimiento dirigido en una sola dirección.
De ahí evolucionaron los gusanos con cuerpos anillados, que hace 530 millones de años empezaron a escarbar en el fondo marino, liberando CO2 a la atmósfera. Esto contribuyó a la formación del escudo que permitiera el desarrollo de nueva vida en la tierra.
Siguieron los moluscos, con un solo pie pegajoso; desarrollaron boca, con dientes, en lugar del orificio único (para todas las funciones) de los organismos anteriores.
Finalmente llegamos a los equinodermos, criaturas con simetría radial, filtradoras, de esqueleto interno. Constituyen el más grande phylum sin representantes terrestres o en agua dulce. Tienen el poder de restaurar tejidos, órganos, patas y logran incluso la completa regeneración a partir de una sola extremidad.
En Galápagos se han descrito aproximadamente 200 especies, la mayoría de ellas a profundidades mayores de cien metros.
Dentro de este grupo se consideran erizos, pepinos y estrellas marinas. Hay una en particular que me ha causado curiosidad en los últimos meses, se trata de la estrella de sol (Heliaster cumingii). Abundaba antes de El Niño 1982-83, luego sus avistamientos escasearon.
En mis veinte años en las islas, la había observado en contadas ocasiones. Pero en los últimos meses, por algún motivo, han sido bastante conspicuas. Su cuerpo es rojizo, de un radio de 9 centímetros y con 32 hasta 40 rayos (o patas). Los rayos están libres solo en un 25%, por lo que parece más bien un erizo sin espinas.
Se alimenta de bálanos y otros invertebrados sésiles, y es endémica. ¿Cuál será el motivo de su reciente relativa abundancia? Tal vez se deba a que las aguas en Galápagos no terminan de enfriarse, presentando temperaturas de 2 a 3 grados centígrados más elevadas que lo normal para esta época del año. ¿Será que ha disminuido su depredador? Muchas preguntas se me cruzan por la cabeza. Una relativa abundancia no es casualidad, nada en el planeta lo es. Cuando una cosa cambia, todo se afecta.
Habrá que seguir observando, investigando, y gozando con la diversidad de la zona de entre mareas.
Después de los equinodermos, los mares se poblaron de artrópodos, hasta que aparecieron los cordados, grupo al cual pertenecemos, pero eso es otra historia.
Fuente: La Revista Guayaquil, Ecuador

domingo, 28 de octubre de 2012

Volcanes, fauna y comunidades, redescubiertos con rutas férreas

URBINA, Chimborazo. Gregorio Ushca, hermano del último hielero del Chimborazo, vende helados con hielo del nevado.
Robert Salazar | RIOBAMBA-URBINA-COLTA
Una espesa neblina inunda los campos. Llovizna. Los vidrios de un autoferro se empañan y el frío entumece las manos. El clima no resulta favorable ese miércoles 24 de octubre. Así sucede; es cuestión de suerte, dicen. Si todo estuviera despejado, un imponente Chimborazo deslumbraría a las personas.

Los más de 35 pasajeros, en su mayoría niños, están emocionados. Es su primera vez en un tren. Y van bien abrigados con suéteres, gorros de lana, bufandas y guantes. Es que el frío es intenso. Hace honor a la denominación de la ruta que recorre el autoferro: Tren del Hielo.

Esta es una de las dos nuevas rutas inauguradas el 3 de octubre pasado por Ferrocarriles del Ecuador y que son una opción para el feriado que se iniciará este viernes. El tren incluye diez rutas, una en la Costa y las restantes en la Sierra.

En esta ruta, entre esos 8° y 4° de temperatura, por estar a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar (msnm), se pueden encontrar recuas de alpacas, llamas, ovejas, mulas. Diversidad de aves. También poblados cuyos habitantes contemplan con fervor el paso del tren.
RIOBAMBA, Chimborazo. Desde esta ciudad parte el tren que lleva a Colta, en una ruta de 88 km denominada Sendero de los Ancestros. Se la recorre en un viaje de una hora diez minutos.
Para ellos, se les ha devuelto su identidad, parte de su historia. Magaly Villacrés, de Ferrocarriles del Ecuador, afirma que en Chimborazo no existen familias cuyos ascendientes no se hayan visto ligados al tren.

Esta ruta parte a las 08:00 desde Riobamba (2.750 msnm). Bastan $ 11 para viajar, ida y vuelta, en el autoferro que hace recorridos de viernes a domingos y en días feriados. A 38 kilómetros de la estación se llega a Urbina, una parroquia de Guano a 3.609 msnm, en las faldas del nevado Chimborazo.
URBINA, Chimborazo. La estación de esta parroquia está a 3.609 metros sobre el nivel del mar. Es la más alta de la línea férrea.
Ahí, comedores y una sala con chimenea reciben a los visitantes. Para calmar el frío viene bien un morocho con empanadas de viento, a $ 1,50. Pero también hay quimbolitos, una especie de torta tradicional de los pobladores de Urbina.

“La idea es que conozcan nuestra cultura y prueben lo nuestro”, dice Manuel Pacheco, coordinador de la estación en la que también hay un refugio para hospedar a turistas que llegan a escalar el Chimborazo.
A unos metros de la estación está el Museo del Agua y el Páramo, donde se exponen piezas para tejer. También está Gregorio Ushca, hermano de Baltazar, el último hielero del Chimborazo. Por $ 0,50 ofrece a los turistas sus helados hechos con hielo picado del nevado, producto que es bien vendido, pese a las bajas temperaturas.

También se venden bufandas, guantes y gorros, cuyos costos van desde los $ 2, valor asequible gracias a que los artesanos y comerciantes no pagan alquiler de local. Ferrocarriles del Ecuador les da gratis el espacio a los emprendedores, dice Villacrés. “Esto ayuda a que la comunidad sea productiva”, relata la funcionaria, quien asegura que el propósito es que se creen al menos 10 empleos por cada kilómetro por donde pasa el tren.
La empresa pública también contempla el programa Tren Social, que consiste en llevar gratis los miércoles en tren a grupos de escasos recursos del sector, como a escolares. Patricia Tapia, profesora de la escuela fiscal Juan de Velasco, viajó con sus alumnos en esta ruta.

“El tren es prioritario en nuestras vidas; es valorar lo que tiene el Ecuador”, manifiesta.

Una hora después se emprende el viaje de regreso a Riobamba. La llovizna ha terminado y el sol comienza a cubrir los campos, pero la neblina aún oculta al Chimborazo.

Al mediodía, ya en Riobamba, parte la siguiente nueva ruta, denominada Sendero de los Ancestros. El viaje ahora es hacia Colta, esta vez en tren y a un costo de $ 15 ida y vuelta, de jueves a domingos y feriados. Desde el asiento es posible divisar, a lo lejos, varios volcanes, como el Chimborazo, Tungurahua, El Altar y el Carihuairazo.

Además de la zona montañosa, el paisaje también incluye ríos, sembríos de maíz y cebada, ganado, antiguas edificaciones y, de pasada, la planta de la Cemento Chimborazo.

Después de que el tren recorre los 44 km se llega a Colta, donde está la iglesia de Balbanera, la más antigua del país. Otro atractivo de la ruta es la laguna que lleva el nombre del cantón y en la que se puede navegar por un costo adicional.

El fuerte de esta ruta es el centro de sanación ancestral, donde el turista puede acceder a un baño a vapor, apiterapia o tratamiento psicológico al aire libre. También hay presentaciones de danza tradicional, en las cuales un grupo de nativos ataviados con sombreros, ponchos y alpargatas muestran el folclore de su tierra.

Detalles: Reservaciones
Información
Se deben reservar los pasajes con 24 horas de anticipación. Compras en cualquier oficina del país o llamando al 1800-873637. Más información en http://www.trenecuador.com.

Fuente: EL UNIVERSO Guayaquil, Ecuador

martes, 16 de octubre de 2012

Moisés, el elefante huérfano que fue adoptado por una mamá humana

AP | LILONGWE, MALAWI
Muchas madres se despiertan en medio de la noche para alimentar a sus bebés, pero no muchas lo harían para dar de comer a un pequeño elefante.

Jenny Webb adoptó un bebé elefante que tenía sólo unas semanas de nacido en febrero. El huérfano fue llamado Moses, el nombre en inglés para Moisés,debido a que fue encontrado por guardabosques sobre el pasto en el lecho de un río en la Reserva Silvestre Vwazi, en el norte de Malawi.
Los funcionarios trataron de encontrar a su familia durante dos días sin éxito, dijo Webb, de 48 años, quien supone que la madre posiblemente fue asesinada por cazadores.

La caza ilegal de elefantes es una práctica extendida en África y los defensores de animales dicen que decenas de miles son asesinados cada año por sus colmillos de marfil.

Moses pesa 100 kilos (220 libras) y a diario bebe 24 litros (6,3 galones) de leche de una fórmula infantil adicionada con leche de coco y otros 14 ingredientes. El bebé elefante vive en la Fundación Jumbo que Webb abrió para dar refugio a grandes animales.
"Los elefantes son extremadamente sensibles", explica Webb. "Me ha maravillado. Pensamos en los elefantes como criaturas grandes, fuertes, pero son muy afectivos. Moses se da cuenta de mis sentimientos. Si estoy triste, me da cariño; si me enojo, se altera rápidamente".

Webb colocó un colchón en la sala del comedor donde duermen ella y el elefante. Moses se levanta cada dos horas y da vueltas alrededor de la habitación hasta que su "mamá" se levanta y le da su biberón.

En las mañanas, cuando Webb toma café y mira la televisión, Moses pone su trompa sobre su hombro y frota su cabeza con la de ella. Y al igual que muchos niños pequeños, a Moses le gusta salir a pasear todos los días con los perros de la familia.

Fuente: EL UNIVERSO Guayaquil, Ecuador

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