martes, 6 de abril de 2010

DPNG confirma anidación de petrel de Galápagos en Isabela

Esta institución establecerá un sistema de monitoreo para garantizar la supervivencia de la nueva colonia.
Guardaparques de la Oficina Técnica Isabela, de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, confirmaron la existencia de un nido de petrel de Galápagos, especie endémica, en la zona agrícola de la isla Isabela; puesto que hasta ahora, no se conocía de ninguna colonia de anidación en esta isla. 

Los guardaparques tomaron fotografías del nido, en donde se aprecia el huevo y al petrel anidando. 
Gracias a la información proporcionada por los dueños de varias fincas en la zona rural de Santo Tomás, en la parte alta de Puerto Villamil, en la isla Isabela, los guardaparques iniciaron un monitoreo sistemático para confirmar o descartar la presencia de esta ave en la zona. Durante las búsquedas nocturnas se pudo determinar la presencia de más de una docena de estas aves en diferentes propiedades. En los sectores conocidos como Pretoria y El Cura, se escucharon los trinos o vocalizaciones de las aves mientras sobrevolaban y se encontraron heces frescas y plumas.

Fue en el sitio conocido como “El Infiernillo”, dentro del área del Parque Nacional Galápagos, donde los guardaparques localizaron un nido, en cuyo interior se encontró un petrel y un huevo, lo cual confirma que existe actividad reproductiva.

En caso de confirmarse la existencia de una colonia de anidación, esta contribuiría a incrementar el tamaño de la población de esta especie en el archipiélago. La búsqueda continúa para conocer datos importantes como la cantidad de nidos activos, la distribución completa, etc. De forma paralela, los guardaparques de la Oficina Técnica Isabela, procedieron a ejecutar control de ratas introducidas, ya que este roedor es el principal depredador de los petreles en las otras islas donde anida. 
“Estableceremos un sistema de monitoreo para el control de gatos y ratas para asegurar la sobrevivencia de esta colonia e incrementar su población” dijo el Director del PNG, Edgar Muñoz Heredia, haciendo referencia a las medidas de manejo adoptadas por el personal técnico de la institución.

El petrel de Galápagos (Pterodroma phaeopygia), es una de las seis aves marinas endémicas del archipiélago. Anida en las zonas altas de las islas: Santa Cruz, Santiago, San Cristóbal, Floreana y ahora también en Isabela, para ello utiliza agujeros de lava volcánica ubicados entre la vegetación. Viven en pareja y cada año regresan al mismo nido para colocar un único huevo. Actualmente, el petrel de Galápagos está considerado como una especie en peligro de extinción según Lista Roja de la UICN. Sin embargo, gracias a las acciones de manejo desarrolladas por el PNG en los últimos años se ha incrementado notablemente su éxito reproductivo.


domingo, 4 de abril de 2010

Muy campesino: Tierra Viva, Pechiche y cerditos atletas

Hostería El Pechiche, junto al río Daule, y Tierra Viva son parte del parque Garza Roja.
Texto: Moisés Pinchevsky
Es en Nobol (Guayas). Una finca de ambientes montubios acerca al visitante a los sabores del campo.
Pronto estarán en la línea de partida, esperando la orden para avanzar por la pista de 75  metros de longitud mientras los espectadores corearán sus nombres con entusiasmo: Juancho, Fiona, Martha, Julia, Astolfo, Rafuco y Suzy.
Los cerdos adultos y jóvenes son muy queridos.
Las carreras de lechones serán la futura atracción de la finca agroturística Tierra Viva,  inaugurada en noviembre en Nobol. 
La competencia no implica maltrato a estos chanchitos, según Gabriela Vera, gerente comercial del establecimiento, quien explica que los jóvenes animales corren espontáneamente y con velocidad recién abren la puerta de salida.
El General en pleno paseo.
Sobre el lomo del General
Los paseos a caballo son otro atractivo de Tierra Viva, lo cual puede ser un preparativo para atreverse a montar otro cuadrúpedo de singular aspecto: el General, un búfalo que, a pesar de su look desafiante, es más bueno y tierno que el pan, por lo que sin representar ningún peligro pasea a los niños sobre su lomo en parsimoniosos recorridos por zonas de este complejo de 60 hectáreas.
 La experiencia en Tierra Viva no se limita a los chanchitos atletas y al búfalo caminante, porque el visitante puede recorrer los apartados donde el ganado se alimenta, e incluso puede participar en sesiones de ordeño, pasear en bote en un lago habitado por tilapias y espectáculos domingueros de amorfinos con actores.
Área del ganado y ordeño.
Descanso junto al río Daule
La noche puede acercarse en medio de estos encuentros campesinos, por lo que resulta buena idea disfrutarla junto al río Daule, en una de las cabañas de la hostería Pechiche, con capacidad para 30 personas ($ 25 más IVA), mientras que un área de barracas puede alojar 60 más ($ 20 más IVA), lo cual es ideal para grupos de estudiantes, por ejemplo, o para grandes grupos de amigos y familias que deseen disfrutar esta animada y relajante experiencia montubia.

Informes: 600-1355/4, Grupo Tierra Viva

Fuente: 

jueves, 1 de abril de 2010

Lista la estrategia para conservar al oso andino

María Augusta Sandoval
msandoval@telegrafo.com.ec
Reportera Sociedad

El número de estos animales se reduce por la expansión de la actividad agrícola y la caza ilegal

En los próximos días, el Ministerio del Ambiente lanzará la estrategia de conservación de los osos andinos o de anteojos, especie propia del callejón interandino y de países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, que se encuentra en peligro de extinción.

Dicha propuesta se basará en cinco lineamientos específicos: análisis en el sitio y fuera del mismo, educación, capacitación, políticas y fortalecimiento institucional, explica la directora nacional de Biodiversidad de esa cartera de Estado, Isabel Endara.

A pesar de que por su característica migratoria no es posible censar al oso andino, se estima que en la región existen 20 mil animales, mientras que en nuestro país esa cifra es de apenas 2.000, dice Armando Castellanos, director del proyecto Oso Andino en Ecuador.

En ese sentido, la propuesta de conservación apunta, específicamente, a concienciar a la gente. “Se plantea una meta de que luego de 15 años de trabajar con los osos, los ecuatorianos reconozcan la importancia de cuidarlo”, señala Castellanos.

Entre las principales amenazas de esta especie están el avance de la actividad agrícola en la zona, la deforestación y la caza ilegal a consecuencia del desconocimiento de la población.

FOTO: ARCHIVO / El Telégrafo

La preservación del oso de anteojos en los bosques andinos del país es una de las metas del Ministerio de Ambiente.

“La gente de las zonas aledañas donde habita el oso, generalmente, lo ven como un animal peligroso”, explica Mario García, director ejecutivo de la Fundación Zoológica del Ecuador.

En ese aspecto, añade que aproximadamente se cazan al año entre cuatro y ocho de estos animales, ya que el problema es que entran a las chacras, a las plantaciones de maíz o comen del ganado que encuentran a su paso.

Pero también muchos cazadores buscan tener su piel o grasa, que son cotizadas.

Este animal, cuya característica principal es la mancha blanca en su cara que se extiende desde sus ojos hasta el hocico y cumple la misma función que la huella digital en los humanos, necesita para vivir un espacio de entre cinco y siete mil hectáreas de páramo.

Otra de las amenazas es el avance de la frontera agrícola, es decir que se reduce el espacio de bosque y se lo destina al cultivo, a esto se suma la extracción de madera. “Si continúa la tala indiscriminada de bosque andino, en 30 años ya no habrá osos de anteojos”, advierte Castellanos.

En ese sentido, la propuesta de conservación de esta especie también apunta al trabajo con la comunidad en áreas protegidas, como la reserva ecológica Cayambe-Coca, por ser una de las zonas con más problemas de conservación porque los osos dañan los cultivos y la gente los mata, explica Endara.

Para evitar que, tanto el oso como las comunidades se vean afectados, se trabajará en la reubicación de la especie en reservas ecológicas en donde no haya contacto con el ser humano y se iniciarán jornadas de capacitación a la población acerca de cómo proteger sus sembríos.

Adicionalmente se plantea una propuesta para trabajar con el Ministerio de Educación para abrir un espacio de charlas sobre las especies en peligro de extinción y de esta manera incluir el tema en las escuelas, manifiesta.

Pero también hay factores externos. Otro que podría representar un problema es la capacidad reproductiva del animal, señala Gabriela Montoya, técnica de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente.

Esto es porque la hembra no puede tener más de tres crías en un parto, o hasta cuatro en casos excepcionales.

Sin embargo este proceso se repetiría en un tiempo mínimo de dos años o hasta tres, ya que es cuando el osezno se independiza totalmente de su madre, luego de esperar hasta 45 días para abrir sus ojos y tres meses para empezar a caminar.

Pese a que la estrategia ya tiene definidas sus líneas de acción, aún no se ha podido determinar un monto total de inversión.

“Solamente la investigación in situ (en el sitio) de las siete comunidades de Quijos y de los problemas que se dan allí costaría casi 50 mil dólares”, dice Montoya.

En el Ecuador, la quinta parte de la población de osos andinos habita fuera de las áreas protegidas, por lo que es importante trabajar en la conservación de los senderos ecológicos, que son los que conectan a estas zonas y sirven para que varias especies circulen. Para esto se incluirá a los gobiernos seccionales.


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